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Planeta gatamutante ( y HAL)

El mundo de las notas mentales perdidas

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O,

el mundo de las notas mentales olvidadas.

Sentada en un viejo sillón giratorio de oficina, con el asiento de similpiel rajado y escondido por un cojín, elaboró la frase preferida por algunos seres en ciertos momentos, puede que a causa de ausencia de material para escribir, o por la filosofía simple del vago. Incluso la del ingenuo/a que creerá recordar lo que implica tan definitiva seguidilla de palabras: Nota mental.

-Nota mental, recordar la nota mental que acabo de pensar...

Y ahí se paró suspensivamente el cerebro, pues decir esa frase sobre la nota mental (pareciendo tonta en sí misma tal misiva, o dando a imaginar a la vez el efecto espejo, que sería una nota mental dentro de otra nota mental dentro de otra nota mental...) provocó una sacudida que atravesó la mente y deletreó una idea en dirección al sacocircuitos que tenía delante, sabiendo que no esperaba contestación.

-Las notas mentales que no recordamos deben de dirigirse a otras dimensiones!. Para tener un sentido, supongo, si aquí las olvidamos. Las imagino flotando hacia el vacío con corrientes invisibles que las desplazan en ventolera. De repente, son atraídas a un mundo que destaca inesperadamente, todas ellas! Es el mundo de las notas mentales perdidas.

Cada una de ellas tiene un color diferente, aunque puedan parecer parecidas. Se miran y vocean una a otras constantamente y hay una algarabía de mucho cuidado. Debe ser porque llevan escrito al frente lo que es cada una, pero no no se pueden leer a sí mismas, sólo se pueden leer unas a a otras. Yo te leo a tí, tu me lees a mí.

Todas hablan a la vez haciendo las mismas preguntas una y otra vez:

Yo, qué digo?...Tengo buen rollito, o soy la nota mental gafe?...Qué soy, quién soy?...Siempre estan así. Y como todos quieren ser los primeros en ser contestados, ninguna nota mental se aclara sobre la idea que llevan sobre sí.

Ahí andan, o flotan, en el mundo de las notas mentales perdidas, todas esas ideas que nunca sujetamos lo suficiente para despertarlas.

Apago el monitor y pienso, al levantarme de ese viejo sillón que se balancea todo beodo, perdido su seguro de fijación hace tiempo ya :

-Nota mental, olvidarme de las notas mentales.



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