en lunes, así los veo...
Gwen Murphy,imagen,autora.Ella también entiende de lunes.
Gwen Murphy,imagen,autora.Ella también entiende de lunes.
No se puso la servilleta, con sus uñas afiladas era imposible,ni pensaba presenciar la matanza. La paciencia era una de sus virtudes y él tenía tanta como rayos de sol en un tejado. El brillo afilado estaba muy cerca, así que permaneció sentado lo más dignamente que pudo.
Todos, en el fondo de sus pelajes, querían ser un gato en esa granja demencial y, sin embargo, el odio recorría su lomo cuando se acercaba a ellos. Sacudía entonces su cabeza, enviando corrientes a través de sus bigotes blancos, para equilibrar las ondas mentales asesinas. No les dedicó mas que una mirada de soslayo y permanente en su periferia, centrado en aquel brillo letal y extraño,y sus reflejos le llevaron al recuerdo del río cercano, con sus aguas gimiendo despacio. Tal sensación le hizo cerrar sus ojos un instante, desolado.
La escena había cambiado cuando los abrió de nuevo. El cuchillo le había dado la espalda y se abalanzaba hacia el ganado. Por fin había llegado el punto de rompimiento y saltó, el mejor de toda su existencia! con una energía nacida de su garganta, abierta ahora, con el instinto liberado en su gruñido,salvaje ahora.
El impulso le llevó sobre los hombros del portador del destino y afianzó sus patas traseras. No supo donde clavó sus colmillos, pero sí donde sus garras finas traspasaron humedad blanda hasta llegar al hueso.Los ojos.
Todo ocurrió tan rápido, que un único pensamiento pasó por su pequeña mente. No lo hacía por los habitantes de aquel cerco, no lo hacía por ellos.
Sacudió sus patas, aún con un globo ocular temblando en ellas y se marchó pradera abajo, en dirección al agua tranquila del río.
Acecándose lentamente a la orilla se inclinó y vió su reflejo, sanguíneo, en el mismo lugar donde los escuchó ahogándose con gemidos apagados y familiares, cuando los buscaba hacía pocas mañanas, cuando buscaba a su hembra y su camada.
Pawel Kuczynski image
Este artista no deja indiferente a nadie. Porque ésto que muestra es lo que hay hoy, ahora mismo.Y provocan algo,no es verdad?
Pensamientos insidiosos que no tardamos en adormecer de nuevo,incapaces de soportar la quemazón que producen por dentro,en un lugar que ni siquiera somos capaces de definir con seguridad su localización...
Eso, en casos afortunados. En otros,manifiestan un bostezo(un simple bostezo)significando el regusto agrio mal disimulado,cómplice de la ceguera interior...Y los peces bostezan.Son peces,entonces.
Las lanas, balbuceantes, se unen para no estar solos y su llamado siempre es el mismo.Seguridad en el cercado.
Pareidolia se resiste a que la recuerde con ese nombre. Prefiere que la llame imaginación, sustitutivo para cegatos o... cambio la realidad a la de ya.
Pareidolia es (mira, según la nombro más y más se deja ir rápido, que curioso es el lenguaje)... decía que es un espejo dimensional, una brecha en el cerebro maravillosa, una ubicación mental desenfrenada.
Paredolia en blancos, azules, ocres, en un desierto de sal.
Imaginación a colores.
Se ha ido, con su mente tan imaginativa. El surrealismo, fue biomecánico en sus manos. Un creador. Alien.
El encuentro de Giger, Jodorowsky y Dalí nunca fructificó, una pena. Hubiera sido la mejor película surrealista (en una adaptación de Dune,la novela de F.Herbert)que nunca vió esta realidad.
"No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas."
— Francois Marie Arouet
Aferro momentos de mi niñez, avara por tener tan pocos. Uno de ellos se resume en una expresión de los hijos de jade:
Komorebi.
Puede que sea hora de girar mi mirada hacia el hogar del sol naciente y viajaré, mas no a la realidad que los consume, sino al mismo mundo de los ancestros. Creo que son muy elegantes.
Komorebi es un recuerdo vital de belleza. Por unos breves momentos todo desaparecía. Sólo la luz y el árbol, la brisa y las hojas, acompañando el paso de aquellos pies menudos y angustiados.
Komorebi era un abrazo.
O,
el mundo de las notas mentales olvidadas.
Sentada en un viejo sillón giratorio de oficina, con el asiento de similpiel rajado y escondido por un cojín, elaboró la frase preferida por algunos seres en ciertos momentos, puede que a causa de ausencia de material para escribir, o por la filosofía simple del vago. Incluso la del ingenuo/a que creerá recordar lo que implica tan definitiva seguidilla de palabras: Nota mental.
-Nota mental, recordar la nota mental que acabo de pensar...
Y ahí se paró suspensivamente el cerebro, pues decir esa frase sobre la nota mental (pareciendo tonta en sí misma tal misiva, o dando a imaginar a la vez el efecto espejo, que sería una nota mental dentro de otra nota mental dentro de otra nota mental...) provocó una sacudida que atravesó la mente y deletreó una idea en dirección al sacocircuitos que tenía delante, sabiendo que no esperaba contestación.
-Las notas mentales que no recordamos deben de dirigirse a otras dimensiones!. Para tener un sentido, supongo, si aquí las olvidamos. Las imagino flotando hacia el vacío con corrientes invisibles que las desplazan en ventolera. De repente, son atraídas a un mundo que destaca inesperadamente, todas ellas! Es el mundo de las notas mentales perdidas.
Cada una de ellas tiene un color diferente, aunque puedan parecer parecidas. Se miran y vocean una a otras constantamente y hay una algarabía de mucho cuidado. Debe ser porque llevan escrito al frente lo que es cada una, pero no no se pueden leer a sí mismas, sólo se pueden leer unas a a otras. Yo te leo a tí, tu me lees a mí.
Todas hablan a la vez haciendo las mismas preguntas una y otra vez:
Yo, qué digo?...Tengo buen rollito, o soy la nota mental gafe?...Qué soy, quién soy?...Siempre estan así. Y como todos quieren ser los primeros en ser contestados, ninguna nota mental se aclara sobre la idea que llevan sobre sí.
Ahí andan, o flotan, en el mundo de las notas mentales perdidas, todas esas ideas que nunca sujetamos lo suficiente para despertarlas.
Apago el monitor y pienso, al levantarme de ese viejo sillón que se balancea todo beodo, perdido su seguro de fijación hace tiempo ya :
-Nota mental, olvidarme de las notas mentales.
Un corto que muestra de una manera aplastante...Un momento! es mejor verlo a que yo escriba nada más.Voy a ponerlo en NO COMPUTABLE,porque a esto sí se cómo llamarlo: Humano.
Es comprensible el ansia de mutar,no? Y alejarse mucho(a parsecs de distancia e ideas) de la especie de la que provengo(personalmente tengo mis dudas sobre este último punto, pero eso es otra historia, HAL)y espero encarecidamente que, al verlo, experimenten el mismo deseo incontrolable.
Mutad, malditos, mutad!